La pulsera de pantera en rodio plateado tiene como punto central la cabeza del felino, que sostiene un aro con las fauces. Desde ahí, el cuerpo se extiende por ambos lados de la muñeca y se cierra en la parte de atrás, donde el metal queda liso y sin piedras.
Toda la sección frontal está cubierta de circones incrustados en varias hileras. Sobre el fondo oscuro del rodio negro, las piedras generan un contraste marcado: brillan sin que el conjunto se vea excesivo, y le dan a la pieza un aire distinto al de la joyería dorada o plateada tradicional.
Es una pulsera rígida con cierre de bisagra, que se abre por un costado y se cierra a presión. Ese sistema hace que quede firme en la muñeca y sea fácil de poner sin ayuda. El color negro humo es poco frecuente, lo que la convierte en una pieza que se nota sin necesidad de ser voluminosa.
