El brazalete de flores en rodio está formado por varias flores unidas entre sí, cada una con pétalos anchos trabajados con líneas finas que salen desde el centro. En el corazón de cada flor hay pequeñas esferas que simulan los estambres, un detalle que le da relieve y hace que la pieza se vea trabajada de cerca.
Es un brazalete rígido y abierto: se coloca deslizando la muñeca por la abertura lateral, sin broches ni cierres que se puedan dañar. Esa abertura permite además cerrarlo o abrirlo levemente para ajustarlo a distintos tamaños de muñeca.
Está elaborado en rodio con acabado pulido, que resalta el relieve de los pétalos y genera contraste entre las zonas de luz y sombra. Es una pieza de tamaño amplio, pensada para llevarse sola como accesorio principal.
